Las multas no son todo …

Cuando planeamos cruzar la frontera en nuestros autos por lo general siempre preparamos antes de salir aquello que sabemos bien que necesitaremos… primero que nada está el pasaporte, luego los dólares y ya después todo lo que se pueda ofrecer para un caso determinado como la lista de encargos, los regalitos para los que visitaremos, una botella de agua por si da sed en la línea… etcétera, etcétera; pero por lo general es raro que alguien diga “¡El seguro!”. ¿Por qué ese olvido tan común?

Cruce Fronterizo en Ciudad Juárez    

Analizando un poco el caso concluimos que esto no sucede por una simple distracción; es porque, como suele ocurrir con los seguros en general, se tiene la firme creencia de que “no va a pasar nada”; y esta idea se mantiene viva… hasta que de verdad se necesita una protección y los afectados se quedan en blanco sin saber qué hacer ante ese evento inesperado. 

 La realidad muestra que la inmensa mayoría del mercado piensa que “el seguro americano” sirve “para que no te multen”; y normalmente los mexicanos tenemos la firme convicción que allá no nos va a detener “la patrulla” porque “manejamos muy bien al otro lado”. En efecto; en el vecino país nunca vamos arriba del límite de velocidad, cedemos el paso, respetamos los señalamientos… pero no contamos con que puede haber un retén para revisión de documentos que puede estar en cualquier sitio o momento; o bien, se nos olvida que no somos infalibles y por cualquier razón podríamos acelerar más millas de lo permitido, estacionarnos en un lugar prohibido y sobre cualquier cosa se nos olvida que también podríamos ocasionar un accidente donde afectemos a algo, a alguien o o a todo eso… momentos difíciles que ocurren en menos de un segundo y es inevitable afrontar.

Es cierto… si uno porta su seguro de Responsabilidad Civil Vehicular en Estados Unidos las autoridades de tránsito no nos sancionarán por la falta de ese documento; pero la razón de ser de las compañías que ofrecemos este servicio va mucho más allá de evitar esos molestos castigos. En resumen, esta póliza TAMBIÉN sirve para evitar multas; pero su objetivo principal NO es ese… es dar un apoyo económico a quien lo adquiera si tiene que responder por los daños que ocasione a terceras personas o propiedades en un país extraño que no sólo tiene un idioma distinto al nuestro, sino también una legislación diferente.

Desafortunadamente, el argumento que se mencionó al inicio no sólo está arraigado entre los posibles asegurados; también incluye a muchos responsables de la venta del producto que únicamente venden el requisito (dicho en una palabra más llana, “el papel”) sin darle mucha relevancia a la difusión de su verdadera importancia.

 Es necesario desarrollar una cultura de prevención más arraigada no sólo pensando en el beneficio económico de los que estamos involucrados en esta industria; sino también en la tranquilidad de nuestros conciudadanos y de sus familias. Tú… ¿qué haces o qué crees que debemos hacer para lograr este objetivo? Compártenos aquí tu opinión. ¡Queremos escucharte!

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